
Qué bien lo pasamos haciendo barbacoas, esos momentos que te rejalas, no tienes prisa por comer, solo quieres pasar el rato y te distraes preparandolo todo, son esas comidas con olor a carne que sueles acabar casi cuando se hace de noche, sin darte cuenta que has comido a las cinco de la tarde y que puedes preparar tanto en verano como en invierno. Nada impide que la situacion sea immejorable, aunque una cosa sí tiene, a la mañana siguiente es dificil de olvidar por el fuerte olor a carbón que se integra en la ropa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario